ANÁLISIS del himno nacional de Italia: EL HIMNO DE MAMELI (¡los versos que nadie conoce!)

Después de publicar el vídeo sobre la historia y el análisis de los primeros versos del himno de Mameli, el himno nacional italiano, muchos nos habéis pedido que publiquemos una segunda parte en la que expliquemos el significado de los demás versos. Por eso, en este artículo vamos a hablar precisamente de esa parte del himno nacional, que nadie conoce.

El canto de los italianos

¿Qué significa el himno de Mameli?

En un vídeo pasado, hicimos el análisis de las tres primeras estrofas del himno nacional, es decir, las estrofas que siempre se cantan en todas las competiciones deportivas y en los eventos oficiales. Hoy, en cambio, nos vamos a centrar en las estrofas un poco menos…. conocidas. Vamos a analizarlas:

Noi siamo da secoli -> Fuimos desde hace siglos

Calpesti, derisi, -> Pisoteados, burlados,

Perché non siam popolo, -> Porque no somos un pueblo,

Perché siam divisi. -> Porque estamos divididos.

Raccolgaci un’unica -> Que nos reúna una única

Bandiera, una speme: -> Bandera, una esperanza:

Di fonderci insieme -> De fusionarnos.

Già l’ora suonò. -> Ya llegó la hora.

[Stringiamci a coorte -> Unámonos en cohorte

Siam pronti alla morte -> Estemos preparados para la muerte

L’Italia chiamò. -> Italia llamó.]

En esta estrofa, Mameli resalta la necesidad de formar una Italia única y unida.

Cuando se escribió el himno, el país estaba dividido en siete estados: el Reino de las dos Sicilias (comprendía el actual Abruzzo, Molise, Puglia, Basilicata, Calabria, Sicilia por completo, Campania menos Benevento, el Lazio oriental, el Lazio meridional y el archipiélago de Pelagosa), el Estado Pontificio (el actual Lazio, Benevento, Umbria, las provincias de Bologna, Ferrara, Forlì y Ravenna), el Reino de Cerdeña, el Gran Ducado de Toscana, el Reino Lombardo-Veneto (Lombardia, Veneto y Friuli), el Ducado de Parma, el Ducato de Módena.

Mameli destaca cómo desde hace siglos los italianos son machacados por el enemigo (calpestati) y ridiculizados por el hecho de que, en el siglo XIX, aún no son un pueblo unido.

En esta estrofa, Mameli habla de la esperanza (“speme”) de ver a Italia unida bajo una única bandera (“raccogliaci un’unica bandiera”), por lo tanto no solo habla de una «fusión» a nivel geográfico-político sino también cultural, siguiendo los mismos ideales.

Y también ahora («già l’ora suonò»), nos recuerda Mameli.

Uniamoci, amiamoci, -> Unámonos, amémonos,

l’Unione, e l’amore -> La unión y el amor

Rivelano ai Popoli -> Revelan a los pueblos

Le vie del Signore; -> Los caminos del Señor;

Giuriamo far libero -> Juremos hacer libre

Il suolo natìo: -> El suelo natal:

Uniti per Dio -> Unidos por Dios

Chi vincer ci può? -> ¿Quién puede vencernos?

[Stringiamci a coorte -> Unámonos en cohorte

Siam pronti alla morte -> Estemos preparados para la muerte

L’Italia chiamò. -> Italia llamó.]

En esta estrofa, Mameli recupera las ideas de Giuseppe Mazzini: de hecho, el político italiano estaba convencido de que una Italia no unida era una Italia débil. Por eso, su proyecto de la “Giovine Italia” (la joven Italia), presentado en los periódicos con este mismo nombre, incluía la fundación de una república democrática unitaria sobre el territorio italiano. La Giovine Italia era una organización política insurgente que tenía el objetivo de una república fundada en los principios de unidad, independencia y libertad.

Mameli recupera la política mazziniana, reclamando que una Italia unida es imposible de vencer (“chi vincer ci può?”). Además, nos recuerda que un pueblo invencible no solo está unido, sino también va ligado a un sentimiento de amor, porque solo esto nos puede llevar a Dios. De este modo, incita a los italianos a liberar su propia tierra “per Dio”: en este caso, no es un juramento, más bien significa “a través de Dios”, con la fuerza solo él nos puede dar, como defensor de los pueblos oprimidos.

Dall’Alpi a Sicilia -> De los Alpes a Sicilia

Dovunque è Legnano, -> Dondesea que esté Legnano,

Ogn’uom di Ferruccio -> Cada hombre de Ferruccio

Ha il core, ha la mano, -> Tiene el corazón, tiene la mano.

I bimbi d’Italia -> Los niños de Italia

Si chiaman Balilla, -> Se llaman Balilla,

Il suon d’ogni squilla -> El sonido de cada campana

I Vespri suonò. -> En las vísperas sonó.

[Stringiamci a coorte -> Unámonos en cohorte

Siam pronti alla morte -> Estemos preparados para la muerte

L’Italia chiamò. -> Italia llamó.]

Posteriormente nos encontramos con cuatro referencias históricas a las grandes rebeliones de la historia italiana: Legnano, Ferruccio, Balilla y Vespri.

El primero (Legnano) se refiere a la batalla de Legnano de 1176 en la que los lombardos, guiados por Alberto da Giussano, vencieron a Federico Barbarossa. El emperador derrotado debió renunciar la autoridad, concediéndola a las provincias lombardas en 1183.

El segundo, Ferruccio, se refiere a Francesco Ferrucci. Entre el 12 de octubre de 1529 y el 12 de agosto de 1530, la republica de Florencia fue asediada por el ejército imperial de Carlos V de Habsburgo, y durante la heroica defensa, el capitán Francesco Ferrucci fue herido hasta la muerte. El golpe definitivo fue a manos de Francesco Marmoldo, a quien dedicó las siguientes palabras Ferrucci “tu uccidi un uomo morto”. Por eso, el nombre de Marmoldo se convirtió, en italiano, en sinónimo de “vil”. Después de un año de ataques, el ejército de Carlo V se rindió y Florencia fue entregada a los Medici.

La tercera hace referencia al joven que dio inicio a la revolución de Génova. En 1746 los genoveses se rebelaron contra la coalición austro-piemontés: se cuenta que esta rebelión la empezó el 5 de febrero un joven llamado Balilla (se dice que el verdadero nombre era Giambattista Perasso), que lanzó una piedra contra un oficial, dando inicio a la batalla que liberó la ciudad.

Al final de esta estrofa, nos encontramos con una referencia a los Vespri Siciliani, o sea, los levantamientos mediante los cuales Sicilia se reveló contra el dominio francés y se liberó. “Il suon d’ogni squilla” significa el sonido de las campanas: durante la hora de las vísperas (la puesta de sol) del 31 de marzo de 1282, las campanas empezaron a sonar por toda Palermo, incitando de este modo a la insurrección por parte de los ciudadanos contra los franceses.

Mediante las referencias presentes en esta estrofa, Mameli incita a los italianos, a todos, de norte a sur, a luchar para liberar al país del dominio austriaco, exactamente a revelarse como hicieron sus predecesores.

“Dall’Alpi a Sicilia”, de hecho, se refiere a los dos extremos geográficos de la península, pero no solo eso: se convierte en una metáfora de la unidad, ya que todos los italianos han luchado para liberarse de los opresores, convirtiéndose en otra razón por la que unirse y sublevarse.

Son giunchi che piegano -> Son juncos que doblan

Le spade vendute: -> Las espadas desleales:

Già l’Aquila d’Austria -> Ya el águila de Austria

Le penne ha perdute. -> Las plumas ha perdido.

Il sangue d’Italia, -> La sangre de Italia,

Il sangue Polacco, -> La sangre polaca,

Bevé, col cosacco, -> Bebió, con el cosaco,

Ma il cor le bruciò. -> Pero el corazón le quemó.

[Stringiamci a coorte -> Unámonos en cohorte

Siam pronti alla morte -> Estemos preparados para la muerte

L’Italia chiamò. -> Italia llamó.]

En este última estrofa, Mameli hace una comparación entre el pueblo italiano y el polaco, llamando a todos los italianos para revelarse contra una Austria debilitada.

“Le spade vendute” se refiere a los mercenarios que forman parte del ejército austríaco, y los versos posteriores son una metáfora para simbolizar que Austria cada vez es más débil: de hecho, el águila, es el símbolo austríaco, pero es un águila que ha perdido sus plumas.

El paralelismo está presente en los últimos versos, en los que Mameli cita a la invasión de Polonia por parte del imperio austro-húngaro y Rusia (“cosacco”) entre 1772 y 1795: la sangre de un pueblo puede convertirse en un veneno capaz de quemar el corazón (“il cor le bruciò”) cuando se libera de sus opresores.

Ahora que ya hemos analizado el significado del himno de Mameli, es más fácil entender cómo se ha convertido en un símbolo patriótico: ¡cuenta la importancia de la unidad, nos ayuda a recordar a nuestros predecesores y nos da fuerza!

Si estáis estudiando italiano y queréis saber el motivo por el que no lográis hablarlo de forma fluida, tendríais que ver el vídeo sobre los obstáculos más frecuentes para quien estudia italiano.

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