La historia de Roma – De los ORÍGENES a la caída del IMPERIO (resumen)

En la siguiente clase vamos a hablar de la historia de Roma: una ciudad, una república y un imperio, cuya historia dejó una huella imborrable en la cultura italiana, y no solamente. Vamos a recorrer rápidamente la historia de Roma desde sus legendarias orígenes hasta la cúspide de su poder, cuando se convirtió en el imperio más extenso de la antigüedad.


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El Imperio Romano: nacimiento, desarrollo y caída.

Las lenguas románicas 

La historia del Imperio Romano es muy importante no solo por el desarrollo de la cultura italiana, sino también por lo referente a las lenguas europeas, ya que hizo posible la expansión del latín por muchos territorios, entre los cuales se encuentran España, Portugal, Francia, Rumanía, etc.

En resumen, la expansión del Imperio Romano sembró las bases para la formación de las que hoy llamamos «lenguas románicas», es decir, el italiano, el francés, el español, el portugués, el rumano, etc.

Los tres períodos de Roma

Los históricos dividen la historia romana en tres grandes períodos:

1) Período monárquico (Età regia): desde el 753 a.C, año de la fundación de Roma, hasta el 509 a.C., año de la expulsión de los Tarquini (últimos reyes de Roma) de la ciudad.

2) Período republicano (Età repubblicana): del 509 a.C. al 27 a.C., año durante el que en Senado de Roma otorga el pleno poder y el título de “Augusto” a Ottaviano.

3) Período imperial (Età imperiale): del 27 a.C. al 476 d.C., año de la caída del Imperio Romano de Occidente.

¡Bien, una vez hecha esta división cronológica, ya podemos entrar en la historia de verdad!

Período monárquico (Età regia)

La leyenda dice que la ciudad de Roma la fundaron a mitad del siglo VIII a.C. dos hermanos criados por una loba: Rómulo y Remo, descendientes de Enea.

En realidad, los estudios arqueológicos modernos y las investigaciones históricas, mantienen que la ciudad de Roma nació de las uniones de pequeñas poblaciones que vivían en las siete colinas de Roma, situadas junto a la parte izquierda del río Tíber (Tevere).

Durante la prima fase, el período monárquico, Roma fue una ciudad-estado monárquica, parecida a las polis griegas: el poder lo ejercía un soberano al que se le llamaba «rex». El rey no solo poseía el poder político, sino también el militar y religioso; además, lo respaldaba el Senado, formado por los patricios (la clase de élite de la antigua sociedad romana).

La monarquía en Roma duró alrededor de dos siglos y medio, durante los cuales, según la tradición, hubo 7 reyes:

1 – Rúmolo, que según la leyenda mató a su hermano Remo, convirtiéndose en el primer rey de Roma;

2 – Numa Pompilio;

3 – Tulio Hostilio;

4 – Anco Marcio;

5 – Tarquinio Prisco;

6 – Servio Tulio;

7 – Tarquinio el Soberbio.

Período republicano (Età repubblicana)

El séptimo rey de Roma, Tarquinio el Soberbio, hizo algún que otro enemigo, hasta que fue exiliado fuera de Roma en el 509 a.C., convirtiéndose en el último rey de la ciudad.

De este modo empieza el período republicano, caracterizado por el papel primario del Senado en el gobierno de Roma.

Durante el período republicano, Roma se expandió por Roma y por el Mediterráneo, como consecuencia de las guerras samnitas contra los samnitas y sus aliados (siglos IV-III a.C.) y de las primeras púnicas contra Cártago (siglos III-II a.C.).

Aun así, en el siglo I, la Repubblica entró en una gran crisis, sobretodo a causa del enfrentamiento entre los que apoyaban al Senado, el bando de los populares (facción política que apoyaba las peticiones del pueblo), y los que apoyaban al bando de los optimates (grupo aristócrata conservador).

Las guerras civiles

Entre el 83 y el 82 a.C. la primera guerra civil en Roma vio el conflicto entre los populares bajo el mando de Gaio Mario y el bando de los optimates liderados por Lucio Cornelio Silla. Este último resultó ganador y asumió el título de dictador vitalicio después de eliminar a sus enemigos.

De cualquier modo, los problemas internos no fueron resueltos: prueba de ello fue la conspiración que se organizó contra la república por parte del senador romano Catilina y revelada por el abogado Cicerón en el 63 a.C.

En el 60 a.C. los comandantes Pompeo, Craso y César, a pesar de las diferencia entre partidos, se unieron al Primer Triunvirato para intentar resolver la situación de inestabilidad y crisis que se respiraba en Roma.

Esta alianza duró poco: cuando murió Craso, en el 49 a.C., volviendo de la Galia, César guió a sus legiones a través del río Rubicón, pronunciando las famosas palabras «alea iacta est» (“la suerte está echada”) y desencadenando la segunda guerra civil romana enfrentaba a sus legiones con los optimates de Pompeo.

César venció a Pompeo en Farsalo (48 a.C.), y más tarde a los otros optimates, convirtiéndose en el líder y dictador de Roma.

Después de llevar a cabo una serie de reformas, César fue asesinado a puñaladas el 15 de marzo del 44 a.C. (las “Idi di marzo”) por una conspiración organizada por un grupo de senadores conservadores y republicanos, liderados por Marco Junio Bruto, Cayo Casio Longino y Décimo Bruto.

La muerte del César abrió una fase de grave inestabilidad en Roma. Ottaviano, su hijo adoptivo, Marco Antonio y Marco Emilio Lepido crearon el Segundo Triunvirato en el 43 a.C., pusieron orden en la república y se dividieron los bienes de Roma.

Después de la expulsión de Lepido del triunvirato, Ottaviano se convirtió en el líder de Occidente y Antonio de Oriente. Este último se casó con la reina egipcia Cleopatra y empezó a alejarse de las costumbres romanas. Ottaviano se aprovechó del descontento del Senado con respecto a Antonio e hizo la guerra.

En el 31 a.C. Ottaviano derrotó a Marco Antonio en la batalla de Accio y en el 27 a.C. el Senado le encomendó todos los poderes y el título de  “Augusto”. Así nacía el Imperio.

Período imperial (Età imperiale)

El período imperial vio la concesión del poder por parte del Senado a una sola persona: el emperador.

El período imperial se puede dividir en dos fases:

1 – Una fase de prosperidad y esplendor (hasta el siglo II d.C.).

2 – Una fase de crisis profunda (a partir del siglo III d.C.).

Ottaviano Augusto, el primer emperador de Roma, tuvo plenos poderes tanto políticos como militares, y le dio a Roma una paz y estabilidad después de años de guerras civiles. Con él empezó la dinastía Julio-Claudia, que hasta el 68 d.C. siguió con el poder de los emperadores Tiberio, Calígula, Claudio e Nerón.

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Vale la pena recordar que la máxima expansión del Imperio se logró entre el 98 y el 117 d.C. con el emperador Trajano, cubriendo una gran área que iba desde España hasta Ásia menor y desde Inglaterra hasta todo el norte de África.

Crisis y caída del Imperio

Las principales razones de la profunda crisis del Imperio en el siglo III d.C. fueron: (1) el gran poder del ejército que organizaba unos continuos golpes de estado, (2) la crisis económica, (3) la presión de las poblaciones de las afueras y (4) la difusión del Cristianismo.

Además, las dificultades que comportaba administrar el amplio imperio romano llevó en el siglo IV d.C., a que el emperador Diocleciano optara por la Tetrarquía (es decir, el reparto administrativo del poder en cuatro territorios): de este modo comenzó la división del Imperio, la cual se convirtió en definitiva en el 395 d.C. con la muerte del emperador Teodosio I, quien dirigió el imperio en dos partes (Oriental y Occidental).

En el siglo IV, el Impero Romano de Occidente, roto por la profunda crisis política y económica, no pudo rechazar las presiones del pueblo de las afueras de las fronteras: en el 476 d.C. el general Odoacro derrocó al último emperador, Romolo Augustolo, y se estableció la caída del Imperio Romano de Occidente.

En Oriente el Impero Romano sobrevivió durante un largo período en Constantinopla, de hecho hasta 1453, año en el que la ciudad imperial, conquistada por Mahoma II, se convirtió en la capital del Imperio Otomano.

Resumiendo esta es la historia de la antigua Roma, muy rica de acontecimientos y crucial en el desarrollo de Europa por cómo la conocemos en la actualidad.

¿Y vosotros, habéis estado alguna vez en Roma? ¿Habéis visitado las colinas romanas y el Coliseo?

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