Los MERCADILLOS de Navidad en Italia

Está llegando el momento más mágico del año… ¡la Navidad! Italia, como muchos otros países durante el período navideño, presume de tener una tradición ya bastante arraigada: ¡los mercadillos de Navidad! Si, como a mi, os encanta esta época del año y estos eventos, ¡no os los podéis perder! Sobre todo si estáis planificando unas vacaciones navideñas en Italia. Los podréis disfrutar durante todo el mes de diciembre: iluminados, decorados, perfumados de canela y nuez moscada, llenos de casitas de madera donde los artesanos más creativos muestran sus magníficas obras rigurosamente hechas a mano. ¡Veamos cuáles son los mercadillos de Navidad más típicos de Italia!

Todas las regiones italianas tienen su mercadillo de Navidad

País al que vas, mercadillo que encuentras. ¡Veamos cuáles son los más característicos de Italia!

La Valle d’Aosta es una región que se presta muy bien a estos eventos, gracias a sus increíbles paisajes y su pintoresca atmósfera.

Ahora me gustaría resaltar el Marché Vert Noël, muy particular porque tiene lugar en el área arqueológica del Teatro Romano, que para la ocasión se transforma en un encantador pueblo de montaña. Encontramos decoraciones de madera (como las fuentes) y las imprescindibles cabañas donde podréis degustar vinos y embutidos locales. Pero no solo podréis encontrar comida, sino también cosas para regalar (accesorios, prendas de vestir, decoraciones navideñas, objetos de madera…) en su mayoría hechos a mano.

En Trentino Alto Adige, es difícil elegir solo un sitio de entre tantos mercadillos, uno más pintoresco que el otro. Precisamente aquí se radica la tradición de los mercadillos de Navidad. Hemos tomado ejemplo de:

  • Trento, probablemente el más famoso de Italia;
  • Merano, una ciudad encantadora todo el año, se convierte en algo más sensacional en este período del año.
  • Bolzano, de fuerte influencia alemana, con strudel, galletas navideñas y vin brûlé.

En el Piamonte, me gustaría mencionaros el acto “Natale è Reale”, perfecto para los más frioleros. De hecho, está a cubierto, dentro de las caballerizas reales de la Palazzina di Caccia de Stupinigi, cerca de Turín. Entre otras cosas, tendréis la ocasión de visitar la Palazzina y sus caballerizas, pero hay otros muchos eventos para los más pequeños, como los elfos con juegos y animaciones, la casa mágica de Papa Noel, el belén mecánico.

No podemos olvidarnos de la esquina “Xmas Street Food”, donde podréis probar cervezas artesanales y especialidades típicas del Piamonte, al igual que el chocolate caliente y los dulces navideños.

En cambio, si vuestro destino es Lombardia, no os tenéis que perder la Città dei Balocchi de Como: aquí, además de los típicos mercadillos navideños, podréis divertiros en la pista de patinaje o subir a la noria para disfrutar de una espectacular vista del lago.

En el Veneto, son muy interesantes los mercadillos de Navidad de Verona, elaborados en colaboración con el “Christkindlmarkt» de Norimberga. En la ciudad de Giulietta y Romeo, no pueden faltar las ideas para regalos navideños, creaciones de cristal, madera y cerámica o delicias para el paladar. En la Piazza Bra, con la famosa Arena al fondo, encontraréis la inmensa Estrella de Navidad, con una altura de 100 metros.

Los pueblos más interesantes

En general, estamos de acuerdo en que los pequeños pueblos medievales se prestan muy bien a los mercadillos de Navidad, por eso, también quiero mencionaros los de:

  • Grazzano Visconti, en Emilia-Romagna, que en mi opinión es uno de los más pintorescos. El municipio parece un pesebre de verdad a dimensiones reales. Aquí, entre otras cosas, hay exhibiciones, ferias, artistas callejeros, la casa de Papá Noel y el Babbo Park, que alberga una noria panorámica y el jumping de Papá Noel.

  • Gubbio, en Umbria, durante todo el periodo navideño se transforma en un poblado navideño, el Christmas Land: se puede ver el árbol de Navidad más grande del mundo que cada año se pone a los pies del Monte Ingino, precisamente en la parte superior de la ciudad decorado con lunes que iluminan la colina (unos 8,5 quilómetros de cableado).

  • Limatola, en la provincia de Benevento (Campania), es un pueblo medieval en el que hay un castillo donde cada año tiene lugar uno de los mercadillos navideños más bonitos de Italia. El castillo tiene vistas al pueblo de Limatola y ofrece espectáculos de juglares, una corte medieval, halconeros, puestos de comida y de artesanía y la mágica casa de Papá Noel.

  • Viterbo, en el Lazio, que presume de tener el centro histórico medieval más grande y mejor conservado del mundo, cuenta con un mundo mágico de hadas, elfos, renos y encantadoras atmósferas navideñas. En el Palazzo degli Alessandri, un edificio histórico del ‘400, los niños podrán conocer y saludar de cerca al verdadero Papá Noel y ver a Rudolf, el reno de la nariz roja.

  • Alberobello, en la Puglia, que no es un municipio medieval pero es un pueblo muy pintoresco gracias a sus típicas viviendas, los Trulli. Aquí tiene lugar el evento de «Mercatini di Natale tra i Trulli”, con Papá Noel, los artistas callejeros, trabajadores artesanales, pero también puestos eno-gastronómicos. Es también muy divertida y “moderna” el desfile de Santa Bikers con muchos Papás Noeles subidos a unas motos que dan vueltas por el pueblo llevando a los niños sus regalos. Durante el Christmas Light, en cambio, los trulli se iluminan de luces multicolores, estrellas, medias lunas, motivos navideños, copos de nieve que se proyectan y crean una atmósfera de ensueño y deseosa de paz.

Otra ciudad donde también hay mucha influencia alemana en los mercadillos de Navidad es Florencia. Obviamente, nosotros hemos ido en persona y tengo que decir que el Weihnachtsmarkt de Santa Croce no tiene nada que envidiar a los mercadillos de Alemania. De hecho, aquí también podréis encontrar decoraciones, casitas, candelas, y probar delicias como quesos, carnes, vinos, especialidades navideñas y, en relación con Alemania, también, bratwurst y pretzel, quizás acompañados con chucrut o una cerveza.

Una joya que tenéis que probar es el Kürtőskalács, dulce típico húngaro, también llamado “torta camino” (tarta chimenea), por su forma, que se puede cubrir con azúcar, canela o chocolate.

¡También es imprescindible el vin brûlé! Entre otras cosas, algunos puestos también dan la taza como souvenir. Pero nosotros, bueno, no la necesitamos porque tenemos nuestra preciosa taza navideña firmada LearnAmo Collection.

Como podréis imaginar, estos solo son algunos de los mercadillos de Navidad italianos, los más conocidos y pintorescos. Pero en general todos los pueblos y ciudades organizan algo. ¡Todos los sitios adquieren un toque mágico en esta época!

¿Qué pasa en vuestras ciudades? ¿Qué se hace? ¿Hay mercadillos? ¿Celebráis la Navidad? ¡Contádnoslo en los comentarios!

Por otro lado, si os dijera la palabra CINEPANETTONE, ¿en qué pensaríais? ¿En un dulce? Mh, no… Si no sabéis lo que es, echadle un vistazo al vídeo dedicado a los 5 cinepanettoni italianos que no te puedes perder perfectos para esta época del año.

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