Cómo CONTINUAR ESTUDIANDO una LENGUA Cuando NO se está MOTIVADO

¿Cuántas veces has dicho «Debería empezar ese curso… Pero no, hoy no, ha sido una semana dura y necesito al menos un descanso de dos días«, o «Entre el trabajo, la familia y un poco de vida social no puedo ponerme con los libros…«? Bueno, son excusas porque todos tenemos vidas muy ocupadas y muchas cosas que hacer, pero eso no significa que no podamos dedicar unos minutos de nuestro día a estudiar una lengua extranjera. Por supuesto, durante un proceso de aprendizaje de este tipo, siempre llega ese momento en el que pierdes la motivación… y empiezas a procrastinar… ¡pero por suerte estoy aquí! En este artículo, de hecho, te daré 6 consejos útiles para seguir estudiando italiano (o cualquier lengua extranjera) incluso cuando no te apetezca.

CONSEJOS PARA COMBATIR LA PROCARSTINACIÓN

En este artículo te ayudaré a recuperar la motivación para estudiar un idioma extranjero gracias a 6 valiosos consejos.

1: PLANIFICAR Y ORGANIZAR…

Puede parecer trivial, pero la programación ayuda a estudiar, así que mi consejo es que prepares un plan de estudio para toda la semana, en el que puedas poner ordenadamente las cosas que tienes que hacer para aprovechar el tiempo.
No tiene por qué ser un horario rígido al que atenerse sin peros, como «el lunes de 10.15 a 11.15 tengo que estudiar estas palabras en italiano y si no lo hago nunca avanzaré«; esto crea una ansiedad innecesaria. Más bien hay que verlo como una base, un punto de partida que te ayuda a ganar claridad y saber qué practicar o estudiar cada día.

Aquí muestro un ejemplo del programa que he estado utilizando últimamente para aprender español:

LUNESAprender nuevo vocabulario por 10 minutos
MARTESLeer las noticias en español y marcar las palabras nuevas en tarjetas personales (para estudiar el próximo lunes)
MIÉRCOLESRepasar y practicar la pronunciación (ver un vídeo y repetir las frases después de que la persona las haya dicho)
JUEVESSesión con un hablante nativo
VIERNESVer vídeos de YouTube en español y transcribirlos, marcar las palabras nuevas en flashcard (para estudiar el próximo lunes)
SÁBADORepasar y ver una película en español
DOMINGOVer una serie en el sofá… ¡en español, por supuesto!

Está funcionando? Me parece que sí, pero el tiempo nos lo dirá.

Pequeño paréntesis: si un día te apetece hacer algo extra, no te digas «hoy no puedo: no es el día adecuado«. ¡No! Si te apetece, hazlo. ¡Cualquier cosa extra es bienvenida! Aquí sólo se trata de combatir la ausencia de motivación, ¡no la motivación!

2: ¡LIMÍTATE, PERO NO TE BLOQUEES!

Muy a menudo nos creamos bloqueos mentales y nos convencemos de que debemos respetarlos a rajatabla, pues de lo contrario las cosas irán mal, no aprenderemos nada y no avanzaremos. Vale, probablemente para algunas personas actuar bajo presión sea productivo… Lo es, pero sólo durante un tiempo limitado. De hecho, con el paso del tiempo, la presión mental se hará insoportable y no ayudará a nuestra motivación, ¡al contrario!
Entonces, ¿qué debe hacer cuando sabe que debe hacer algo pero no le apetece? Una idea podría ser proceder en pequeñas dosis: establecer un límite de tiempo en la actividad que no se debe sobrepasar. De este modo, podrá tolerarlo fácilmente y hacer que dure y, por tanto, progresar, por poco que sea… Pero eso no importa, lo importante es que están ahí.
Por ejemplo, no me gusta mucho aprender nuevas palabras en un idioma extranjero, por lo que decido dedicar sólo 10 minutos a esta actividad los lunes… Y eso es todo. Puede que mi vocabulario avance lentamente, pero sé que dentro de un año esos 10 minutos semanales se habrán convertido en muchas palabras.

3: ¡NO DEFRAUDES!

¿De qué estoy hablando? De todas esas cosas que nos empujan o nos obligan a respetar nuestros programas y hacer lo que tenemos que hacer. ¿Estás aprendiendo una lengua extranjera? Pues no te lo guardes para ti. Díselo a un amigo que lo conozca bien o lo hable como nativo: organiza un día en el que decidas hablar sólo en esa lengua. Una alumna mía estadounidense, por ejemplo, se reúne todos los domingos por la mañana para tomar un café con una amiga italiana y durante esas horas sólo hablan en italiano. Esto la motiva más durante la semana, para causar una buena impresión a su amiga.
Pero también puedes unirte a grupos de Facebook o Telegram donde haya otras personas que compartan tu pasión, para intercambiar ideas, consejos o comentarios.
O tomar una lección con un tutor nativo. Tengo muchos alumnos que me dicen: «Ah… ¡me diste esta tarea la semana pasada y me obligaste a pensar en este tema toda la semana porque quería que vieras que me esforzaba!«

4: ¡UN POCO DE PRACTICIDAD!

A menudo no te apasionas o pierdes la motivación simplemente porque lo que tienes que hacer parece distante de lo que es tu vida o tus objetivos futuros. Tal vez piense que está estudiando algo abstracto (especialmente cuando tiene que estudiar gramática), algo que nunca le será útil y le da la impresión de que está perdiendo el tiempo. Pues bien, pregunta a tu profesor o investiga personalmente cómo se puede aplicar una determinada información en la vida real… Los resultados pueden sorprenderle y hacerle replantearse su enfoque.
Por ejemplo, estás aprendiendo el subjuntivo… «Eh, pero ¿realmente tengo que aprenderlo si los italianos también se equivocan?«. ¡Te reto! Empieza a leer más libros o periódicos, a ver más vídeos, películas o series de televisión, a escuchar más radio o podcasts. Pero, ¿realmente nunca, nunca lo escuchas? O cuando lo escuchas, ¿estás seguro de que siempre está mal?

5: POR CADA DEBER, UN PLACER…

El estudio de una lengua extranjera no debe en ningún caso anular tus intereses y placeres. Para abordar una tarea de forma satisfactoria y recuperar esa pizca de entusiasmo que con demasiada frecuencia perdemos, también es necesario contrarrestar y permitirnos descansos para hacer lo que más nos gusta durante nuestro tiempo libre.
Estas pausas nos permiten mantener nuestra salud, nuestro bienestar… ¡y nuestra motivación! ¿Algunos ejemplos? Cuando estoy estudiando español, me digo a mí mismo: «Bien, terminaré este ejercicio y luego me iré a dar un paseo«, o «En cuanto termine de traducir este párrafo, me daré un baño relajante«, o incluso «Si consigo entender este vídeo a la primera, me compraré una camiseta nueva«. Verás que después de poner en práctica estos consejos, cada hora de estudio te parecerá más productiva… ¡y cada descanso será satisfactorio, pleno!

6: ¡QUE MIEDO!

Muy a menudo, lo que nos detiene es el miedo al fracaso, a una mala nota, a suspender. Oigo muy a menudo cosas como «Oh no, el pasado lejano es tan difícil, no quiero ni empezarlo«. ¿No entender algo a la primera o suspender un examen es realmente una derrota tan grande que decidimos abandonar? ¡Claro que no! ¡Siga su camino y disfrute del mismo! Aprender un idioma no es algo que se pueda hacer en una semana. Requiere tiempo y perseverancia, pero merece la pena…. Confía en mí.

Espero que este artículo pueda ayudarte a superar ese bloqueo mental que se interpone entre tú y el estudio, ese miedo que te impide avanzar y llegar a ser bueno en un idioma extranjero -hablando de miedos, si otro de tus problemas es el miedo a hablar, a poner en práctica tus conocimientos… no te preocupes, ¡también tenemos un artículo sobre como combatir la timidez y empezar a hablar en italiano!

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