3 RECETAS italianas ANTI-DESPERDICIO, pero DELICIOSAS (preparación: 15 minutos)

Como me apetecía preparar algunos platos típicos italianos, me ha venido a la mente una idea: puesto que en LearnAmo siempre somos cuidadosos con el ambiente e intentamos reducir al mínimo toda forma de desperdicio, sobre todo el de los alimentos, he pensado en presentaros 3 recetas muy italianas y ANTI-DESPERDICIO que podéis hacer en casa sin problema, en poco tiempo y a bajo coste. Las 3 recetas de las que os hablo son: ¡los spaghetti all’assassina, el risotto al limoncello y la focaccia di pane! ¡Son recetas super italianas y como siempre ricas en carbohidratos!

 Facebook logo Instagram logo Twitter logo YouTube logo TikTok Logo Pinterest logo

Cómo cocinar tres ricas recetas italianas sin desperdiciar

 

1. GLI SPAGHETTI ALL’ASSASSINA

Como ya he dicho, los spaghetti all’assassina es un plato muy popular en la tradición culinaria de la zona de Bari, tana conocida que hasta se le ha dedicado un libro. ¡No estoy bromeando! De hecho, si sois amantes de la novela policíaca tenéis que leer este libro ambientado en Bari. La novela toma el título precisamente del nombre de este famoso plato, Spaghetti all’Assassina, escrito por la autora Gabriella Genisi y que forma parte de la colección de las investigaciones de Lolita Lobosco, sobre la que también han hecho hace poco una serie TV que os recomiendo. ¡Es genial!

Este plato nació de las abuelas de Bari que no querían desperdiciar la salsa de tomate del día de antes. ¿Pero por qué se llama justamente “all’assassina” («a la asesina»)? Principalmente hay dos razones: la primera es el color de plato, rojo, que recuerda un poco a la sangre, y la segunda razón es que la pimienta que contiene el plato matará vuestra boca. ¡Pero vale la pena!

Los ingredientes para preparar esta receta (para 4 personas) son:

  • 400 gr de espaguetis
  • 150 gr de salsa de tomate
  • Ajo, pimienta, albahaca y la sal justa y necesaria (si estáis reciclando la salsa del día de antes, probablemente ya tendrá estas cosas así que no hace falta añadirlas)

Preparación:

  1. Para empezar, tenéis que echar en una sartén aceite y ajo para cocinarlos un poco. Después, añadís la salsa de tomate, algunas hojas de albahaca, pimienta y sal.
  2. Después de algunos minutos, echad los espaguetis… ¡crudos! Sí, lo habéis entendido bien: ¡crudos! Tranquilos, tranquilos, sé lo que hago (¡creo!).
  3. Tenéis que tener el fuego a nivel medio para mezclar de forma continuada los espaguetis hasta que se impregnen de salsa. Seguid así unos cuantos minutos, de 20 a 30 más o menos. Os iréis dando cuenta de que la salsa se empieza a chamuscar y se escuchará el sonido de “espaguetis que se están pegando a la sartén”. Pero tranquilos: ¡ese es el punto! Lo importante es que sigáis mezclando y evitéis lo que pueda pasar.
  4. Cuando veáis que los espaguetis se hayan cocinado, es decir, cuando tengan una consistencia más bien dura, y también estén un poco doraditos, según vuestro gusto, podéis apagar el fuego y servirlos.

Muy sencillo, ¿verdad? Creedme, ¡están buenísimos! Y les gustan a todo el mundo. ¡Sin excepciones!

 

2. RISOTTO AL LIMONCELLO

Si, por otra parte, en una fiesta os sobra un poco de limoncello, ¡estad atentos para esta próxima receta! De hecho, después de Semana Santa, me sobró un poco en la nevera, ¡así que decidí hacer un buen risotto! ¡Ya que, recordemos, no se tiene que tirar nada!

Ingredientes.
Para cocinar este risotto (4 personas), necesitaréis:

  • 280 gr de arroz
  • 60 ml de limoncello
  • 500 ml die caldo de verduras
  • La piel rallada de medio limón
  • Aceite
  • Albahaca, sal y pimienta
  • Parmesano rallado
  • Mantequilla

Preparación:

  1. En una sartén, echad el aceite con las hojas de albahaca picada o a trocitos, después dejad que se desprenda el sabor a fuego medio durante un minutos.
  2. Llegados a este punto, añadid el arroz y, a fuego más fuerte, dejad que se tueste.
  3. Añadid el limoncello y dejad que se rebaje, a continuación, bajad de nuevo el fuego a nivel medio.
  4. De tanto en tanto, añadid una cucharada de caldo para que el arroz esté siempre bien húmedo, y aseguraros de que no se quema. Seguid así durante unos 20-30 minutos.
  5. Después de cocinarlo, poned tanta sal y pimienta cuanto os guste y mezclad el arroz con el parmesano, una pequeña porción de mantequilla y la piel del limón. Mezcladlo todo un poco y… ¡a servir!

Si os gusta el sabor del limón y del limoncello… ¡no tendréis suficiente! ¡Por lo menos para mí es así!

 

3. FOCACCIA DI PANE

Por último, os traemos una receta totalmente anti-desperdicio y para una despensa vacía: ¡la focaccia di pane! ¿Cuántas veces os ha sobrado pan, incluso bastante, pero no tenéis ganas de coméroslo el día después porque es «viejo»? Lamentablemente, en estos casos, lo solemos tirar, ¡pero esta receta es perfecta para reciclarlo!

Los ingredientes que os harán falta son:

  • Un poco de pan de hace un par de días
  • Aceite
  • Tomates cherry
  • Aceitunas
  • Orégano y sal

Preparación:

  1. Para cocinar la focaccia, poned papel de horno sobre una bandeja y echad un poco de aceite.
  2. A continuación, todo lo que tenéis que hacer es llenar un recipiente de agua, romper el pan a trozos y ponerlos en el recipiente con agua. Dejadlos ahí durante algunos minutos. Después, escurridlos, troceadlos en trozos aun más pequeños y ponedlos en la bandeja. Atención: tienen que estar muy cerca entre ellos, bien pegados.
  3. Seguid así hasta que todos los trozos de pan estén en la bandeja para después apretarlos bien con las manos hasta que todo quede compacto.
  4. Ahora, lo podéis condimentar: añadid sal, orégano, aceite, aceitunas y los tomates a trocitos.
  5. ¡Vuestra focaccia ya estará lista para que la podáis meter en el horno a unos 200° durante 15 o 20 minutos!

¡Cuando la saquéis del horno, estará crujiente y sabrosa! Este es un plato que gusta a grandes y a pequeños, ¡vale la pena! La podéis comer con fiambres y quesos o también junto con una ensalada.

Pero si la focaccia di pane no os convence mucho, os recomiendo que le echéis un vistazo a la recepta de la focaccia barese originale: ¡creedme, vale la pena!

Rispondi